La cianotipia es un proceso fotográfico por contacto que produce una imagen de un azul profundo a partir de dos sales de hierro sensibles a la luz del sol. Se coloca un negativo o un objeto sobre un papel emulsionado, se expone al sol, se lava con agua limpia y aparece el azul. Ni cuarto oscuro ni laboratorio: solo luz y agua.
Es esta sencillez la que sorprende, en los talleres, a quienes imaginaban la fotografía como un asunto de cámaras y productos. La palabra parece técnica, casi árida, cuando en realidad designa uno de los procesos más sencillos de llevar a la práctica.
Esta página da una definición clara y remite, para cada punto, al artículo que lo desarrolla. Para situar este proceso en el conjunto de los gestos y de las vías creativas, la guía completa de cianotipia sirve de punto de partida.
De dónde viene la palabra cianotipo
El término viene del griego, de dos raíces que lo dicen casi todo del proceso. Kuanos designa un azul oscuro, profundo, ese azul que encontramos en el nombre del cian y en toda una familia de palabras en torno a ese tono. Tupos significa la huella, la marca que deja el contacto.
Un cianotipo es, por tanto, literalmente, una huella azul. Esta etimología no es solo una curiosidad: describe exactamente lo que ocurre en el papel. El azul no es una tinta ni un tinte aplicado después, y la imagen no viene de un objetivo que proyecta una escena: nace de la huella que deja la luz allí donde ha podido alcanzar la superficie sensible.
La palabra la acuñó en el siglo XIX el astrónomo inglés John Herschel. Según la Biblioteca Nacional de Francia, desarrolló el proceso en 1842. El sufijo -tipo, común a muchos procesos fotográficos antiguos como el daguerrotipo o el calotipo, indica simplemente que se trata de una técnica de copia. La familia de los procesos alternativos está llena de estos nombres en -tipo, cada uno de los cuales designa una química y un acabado propios.
Una definición sencilla de la cianotipia
Si hubiera que resumir la cianotipia en una frase, sería esta: un proceso fotográfico que fija una imagen azul sobre un soporte emulsionado con sales de hierro, mediante una simple exposición al sol y un lavado con agua.
Tres características la distinguen y merecen que nos detengamos en ellas. El proceso funciona por contacto, lo que significa que el elemento que se quiere reproducir, negativo u objeto, se coloca directamente sobre el papel, sin cámara ni proyección.
Utiliza la luz ultravioleta del sol como fuente de energía, lo que hace innecesario cualquier cuarto oscuro. Y produce un color único, el azul de Prusia, que es la firma misma del proceso.
Esta sencillez tiene una consecuencia práctica muy cómoda. El papel se prepara y se manipula con la luz ambiente de una habitación, ya que una bombilla normal apenas emite ultravioleta, y solo hay que resguardarlo del sol mientras se seca. Todo lo demás ocurre fuera, al sol, y después bajo el grifo. Es esta accesibilidad la que a menudo la convierte en el primer encuentro con la fotografía alternativa.

Henry Bosse, Mouth of the St. Croix River, 1885, cianotipo. Un ejemplo de copia fotográfica al azul, aquí dedicada a un paisaje. Smithsonian American Art Museum, 1994.91.30. Dominio público.
Cómo funciona el proceso en pocas palabras
El principio se resume en una cadena de gestos cortos, cada uno con su razón de ser. Se mezclan a partes iguales dos sales de hierro en polvo disueltas en agua, el citrato de amonio férrico y el ferricianuro de potasio; después se emulsiona el papel con esta mezcla y se deja secar protegido de la luz.
El ferricianuro es poco tóxico en las dosis del proceso, pero puede liberar cianuro en contacto con un ácido o, en solución, bajo la luz UV.
Para una primera práctica sin tener que buscar cada reactivo por separado, el kit de cianotipia Sténoflex reúne las dos sales de hierro, diez hojas de papel de acuarela, las pipetas y unas instrucciones.
El papel así sensibilizado reacciona a los UV. Se coloca encima un negativo en blanco y negro o un objeto opaco, una hoja, una flor, un encaje, y se expone el conjunto al sol. Allí donde la luz incide, se desencadena una reacción química que fija el azul en la fibra; allí donde el objeto hace de pantalla, el papel queda virgen.
Después, un lavado con agua limpia arrastra las sales no transformadas y revela la imagen, y el azul adquiere toda su profundidad al secarse. No hace falta ningún fijador, subraya la biblioteca de la Universidad Cornell en su presentación del proceso.
- Mezcla a partes iguales el citrato de amonio férrico y el ferricianuro de potasio, disueltos en agua
- Emulsiona el papel con esta mezcla y déjalo secar protegido de la luz
- Coloca sobre el papel un negativo en blanco y negro o un objeto opaco
- Expón el conjunto al sol
- Lava con agua limpia para revelar la imagen
- Déjalo secar: el azul adquiere entonces toda su profundidad
El proceso se reduce, pues, a tres ingredientes, dos sales de hierro, el sol y el agua, sin ningún baño de revelado químico en el sentido clásico. La reacción química tiene lugar en la fibra del papel. El detalle de las proporciones, de la emulsión y del secado pertenece a la práctica, y la receta de cianotipia repasa cada dosis paso a paso.
Por qué la imagen es azul
El color no es una elección estética: se deriva directamente de la química del hierro. Por efecto de los ultravioleta, el hierro cambia de estado, y en el papel se forma un compuesto azul intenso e insoluble, el azul de Prusia. Es él el que dibuja la imagen, allí donde la luz ha podido actuar.
Este azul es, por tanto, el color natural de la cianotipia, y no un tono añadido. Después se puede llevar hacia el marrón o el violeta con baños de virado, pero al salir del lavado, sin intervención, un cianotipo es azul. Bien lavado, un cianotipo se conserva mucho tiempo en seco, protegido de la luz directa prolongada y de los cartones alcalinos.
Para entender en detalle por qué la cianotipia es azul, y cómo nace exactamente ese tono de azul de Prusia, hay un artículo entero dedicado a la cuestión. La mecánica precisa de esta reacción, las dos sales que intervienen y su transformación, se detalla en nuestra guía sobre los productos químicos de la cianotipia.
Hay algo que suele tranquilizar a los principiantes, porque el nombre de uno de los reactivos inquieta. El ferricianuro de potasio no es cianuro libre: sus átomos están estrechamente unidos al hierro y el ferricianuro es poco tóxico en las dosis del proceso, pero puede liberar cianuro en contacto con un ácido o, en solución, bajo la luz UV: por eso nunca se pone en contacto con un ácido.
Aun así, los reactivos se manipulan con precaución, con guantes y en una habitación ventilada, sin dramatizar.
La cianotipia en la familia de los procesos alternativos
La cianotipia pertenece a lo que se llama procesos alternativos, o procesos antiguos, un conjunto de técnicas fotográficas anteriores a la industria de la fotografía analógica y después de la digital, que hoy mantienen vivas algunos practicantes por el placer del gesto y de la materia. La fotografía estenopeica, la goma bicromatada, el paladio o el van Dyke forman parte de este conjunto, cada uno con su química y su grano propios.
Dentro de esta familia, la cianotipia ocupa un lugar aparte por su sencillez y por su cercanía con el fotograma (fotografía sin cámara). Como la imagen se forma por contacto y no por proyección, basta con colocar un objeto sobre el papel para imprimir su silueta, sin ningún negativo.
Es este parentesco con la huella lo que muy pronto unió el proceso a la botánica y a la naturaleza, ya con los primeros cianotipos de algas realizados en la década de 1840.
El proceso comparte también un rasgo técnico con otras copias por contacto: el uso de la luz ultravioleta en lugar de una ampliadora, lo que lo hace depender del sol o de una fuente UV. Esta limitación es también su libertad, ya que traslada el taller al exterior y convierte el tiempo que hace en un parámetro de la imagen.
El doble sentido de cianotipo y cianografía
El término a veces se presta a confusión, porque también aparece la palabra cianografía, y la propia palabra cianotipo abarca dos realidades cercanas. Designa a la vez el proceso, es decir, la técnica de copia, y el objeto obtenido, la copia en sí. Así, se dice que se practica el cianotipo, también llamado cianotipia, y que hay un cianotipo colgado en la pared.
La cianografía, por su parte, remite más bien al uso técnico y reproducible del proceso, en especial la copia de planos y documentos, mientras que la palabra cianotipo sigue ligada a la dimensión fotográfica y artística.
La diferencia entre un cianotipo y un blueprint está, por tanto, en el uso, no en el proceso: el blueprint es un cianotipo empleado para copiar planos de arquitectos e ingenieros, con trazos blancos sobre fondo azul. La distinción no siempre es tajante en el uso corriente.
| Término | Lo que designa |
|---|---|
| Cianotipo (o cianotipia), el proceso | La técnica de copia («practicar la cianotipia») |
| Cianotipo, el objeto | La copia obtenida («un cianotipo colgado en la pared») |
| Cianografía | El uso técnico y reproducible, como la copia de planos y documentos |
| Blueprint | Un cianotipo empleado para copiar planos, con trazos blancos sobre fondo azul |
Recordar el doble sentido de la palabra evita muchos malentendidos. Cuando hablas de conseguir un buen cianotipo, hablas de la copia; cuando hablas de aprender el cianotipo, hablas del proceso. Una misma raíz griega, una huella azul, para la técnica y para la imagen que produce.
Por dónde empezar con la cianotipia
Una vez planteada la definición, la mejor manera de entender el proceso sigue siendo practicarlo una primera vez. Pide poca cosa, dos sales de hierro, un papel adecuado, agua y un rincón de sol, y la primera imagen suele bastar para fijar en el gesto lo que ninguna explicación sustituye del todo.
A partir de ahí, cada artículo dedicado a la cianotipia profundiza en un punto concreto, de la elección del papel a la exposición, para convertir esta definición en saber hacer.
Eric Marais — fotógrafo, autor de dos libros sobre fotografía estenopeica (ediciones Pearson) y creador del Sténoflex. Desde el principio imparte talleres de iniciación a la fotografía alternativa, de la fotografía estenopeica a la cianotipia.


