La historia de la cámara estenopeica se resume en cuatro tiempos: la cámara oscura se observa en la Antigüedad, la explica Ibn al-Haytham (Alhazen) hacia el año 1000, se convierte en herramienta de dibujo en el Renacimiento y después en aparato fotográfico en el siglo XIX, con las primeras fotografías estenopeicas de David Brewster hacia 1850. Antes del objetivo, antes de la película, antes de cualquier cámara, hay un agujero y una cámara oscura.
La cámara estenopeica no tiene un único inventor. Su principio se observa desde la Antigüedad, lo analiza Ibn al-Haytham hacia el año 1000, lo populariza en el Renacimiento Giambattista della Porta en su Magia natural de 1558 y Johannes Kepler lo bautiza como camera obscura en 1604. La palabra inglesa pinhole y las primeras fotografías estenopeicas se deben al físico escocés David Brewster, hacia 1850.
| Fecha | Figura | Aportación |
|---|---|---|
| Siglo V a. C. | Mozi, en China | Habría descrito la imagen invertida y el recorrido de los rayos |
| Antigüedad | Aristóteles, en Grecia | Reflexiona sobre el paso de la luz por una abertura |
| Hacia el año 1000 | Ibn al-Haytham (Alhazen) | Explica por qué la imagen se invierte |
| 1558 | Giambattista della Porta | Populariza la cámara oscura en su Magia natural |
| 1604 | Johannes Kepler | La llama camera obscura |
| 1827 | Nicéphore Niépce | Fotografía más antigua conservada hecha con una cámara oscura |
| Hacia 1850 | David Brewster | Primeras fotografías estenopeicas, palabra pinhole |
Esta página responde a una pregunta concreta: ¿cómo pasó el principio de la cámara estenopeica de la observación antigua a la fotografía más antigua conservada?
Esta historia mezcla a menudo dos cosas que hay que distinguir. Por un lado está el fenómeno óptico, conocido desde muy antiguo: la imagen que se forma al fondo de un recinto con un pequeño agujero. Por otro, la capacidad de fijar esa imagen sobre una superficie sensible, que llega muy tarde.
Esta página da la visión de conjunto y sitúa cada etapa, y remite a los artículos dedicados para conocer en detalle cada figura. El principio de la cámara estenopeica, en cambio, no ha cambiado desde la Antigüedad: un recinto cerrado con un agujero minúsculo que proyecta la imagen del exterior.
La cámara oscura, observada desde la Antigüedad
Todo parte de una observación. Cuando la luz del día entra en una habitación oscura por una pequeña abertura, dibuja en la pared opuesta una imagen invertida de lo que hay fuera. El fenómeno existe sin que nadie lo cree, y basta con fijarse en él.
Varias fuentes antiguas dan testimonio de ello. En China, el filósofo Mozi habría descrito ya en el siglo V antes de nuestra era esa imagen invertida y el recorrido de los rayos, mientras que en Grecia unos textos atribuidos a Aristóteles se preguntan por la forma de la luz que pasa por una abertura. Ahí está el embrión de lo que más tarde se llamará la camera obscura, la cámara oscura, de la que la cámara estenopeica es heredera directa.
En esta fase no se trata ni de fotografía ni de aparato. Se mira una imagen proyectada, sorprende que esté del revés, y ese razonamiento sobre el camino de los rayos encontrará su primera formulación rigurosa varios siglos después.

Alhazen y la primera descripción científica
El giro llega con el sabio árabe Ibn al-Haytham, conocido en Occidente con el nombre de Alhazen, activo en torno al año mil. En su gran tratado de óptica, estudia la formación de las imágenes en una cámara oscura con una precisión nueva y explica por qué la imagen se invierte al pasar por el agujero.
Su contribución cambia la naturaleza del tema. Antes de él, se observaba el fenómeno; después de él, se comprende y se demuestra. Esta descripción científica hace de Alhazen una figura central de la historia de la cámara estenopeica, y en sus trabajos se apoyarán los sabios de los siglos siguientes.
Queda distinguir su aportación real, su tratado y lo que se le atribuye con certeza.

Lámina del Opticae thesaurus de Alhazen y Witelo, edición de Friedrich Risner, 1572. ETH-Bibliothek Zürich, Rar 9065. Dominio público.
La cámara oscura, herramienta de dibujo en el Renacimiento
A partir del Renacimiento, la cámara oscura sale del terreno exclusivo del estudio para convertirse en un instrumento práctico. Leonardo da Vinci la describe en sus cuadernos y, con el paso de las décadas, al simple agujero se le añade una lente y después un espejo, lo que hace la imagen más luminosa y más nítida.
El uso que se impone entonces es el dibujo. La cámara oscura proyecta la escena sobre una superficie en la que el artista puede seguir los contornos con el lápiz y obtener perspectivas exactas sin cálculos. Durante mucho tiempo se ha debatido si algunos pintores empleaban este procedimiento, y el nombre de Vermeer aparece a menudo en esta discusión, sin que se pueda zanjar con certeza.
Es una etapa importante porque prepara lo que viene después. La cámara oscura es ya un objeto ajustado, transportable, capaz de dar una imagen bonita, y solo falta una cosa para pasar a la fase siguiente: un medio para retener esa imagen en lugar de copiarla a mano.
El nacimiento de la fotografía en el siglo XIX
El salto decisivo se produce en el siglo XIX, cuando unos investigadores consiguen por fin fijar la imagen proyectada gracias a superficies sensibles a la luz. Ahí nace la fotografía en sentido propio, es decir, la imagen registrada y conservada en lugar de mirada y perdida.
En Francia, Nicéphore Niépce logra en 1827 lo que se considera la fotografía más antigua conservada hecha con una cámara oscura, la famosa Vista desde la ventana en Le Gras.
Para saber más:
- El calotipo de Talbot y la invención del negativo en papel
- Nicéphore Niépce, el inventor de la fotografía
El objetivo acabó sustituyendo al agujero porque deja entrar mucha más luz: abierto a f/8, recibe unas 600 veces más que una cámara estenopeica abierta hacia f/200. Los tiempos de exposición se redujeron drásticamente, lo que abrió el camino al retrato y después a la instantánea.
El auge de la fotografía estenopeica
Una vez asentada la fotografía con sus objetivos, cabría pensar que el simple agujero había quedado definitivamente superado. Ocurre lo contrario, porque hacia finales del siglo XIX la fotografía estenopeica en sentido estricto vive un claro auge, y algunos fotógrafos exploran deliberadamente ese aspecto sin lente por sus cualidades propias.
El procedimiento ya no es una necesidad técnica, sino una elección estética: su desenfoque suave, su profundidad de campo casi infinita y sus largas exposiciones atraen a quienes buscan otra forma de fotografiar, lejos de la carrera por la nitidez.
Es esa misma tradición la que se perpetúa hoy, en los talleres y con kits de iniciación como el Sténoflex, con los que se repite con las propias manos el gesto fundador de toda la fotografía. Para entender lo que aporta el agujero frente a una cámara moderna, la comparación está en «Cámara estenopeica vs. cámara digital».

La cronología de la cámara estenopeica, en resumen
Cuatro momentos bastan para retener el hilo de esta historia, de la observación al procedimiento artístico.
- Antigüedad. La cámara oscura se observa en China y en Grecia; se advierte la imagen invertida sin intentar fijarla.
- Hacia el año mil. Alhazen da de ella la primera descripción científica rigurosa.
- Renacimiento. La cámara oscura se convierte en una herramienta de dibujo, equipada con lentes y espejos.
- Siglo XIX. Los primeros procedimientos fotográficos permiten por fin fijar la imagen: nace la fotografía y, más tarde, la fotografía estenopeica se afirma como elección estética.
El hilo sigue siendo el mismo de principio a fin: una caja negra y un agujero minúsculo. Lo que cambia es nuestra capacidad de comprender y después conservar la imagen que dibujan, y ese es todo el camino que separa el asombro antiguo de la primera copia en papel.
Eric Marais — fotógrafo, autor de dos libros sobre fotografía estenopeica (ediciones Pearson) y creador del Sténoflex. Desde el principio imparte talleres de iniciación a la fotografía estenopeica y al revelado analógico.

Joseph Nicéphore Niépce, Vista desde la ventana en Le Gras, heliografía, 1827. Harry Ransom Center, Universidad de Texas en Austin. Dominio público.


